Este es el tratamiento habitual y de primera instancia por el que la mayoría de los pacientes llegan a la consulta. El estado dérmico del pie nos da la primera idea de cómo está el pie del paciente, sus hiperqueratosis (dureza), helomas (callos), tilomas. La coloración de la piel y su textura, la red vascular, sus uñas (encarnadas, decoloradas, engrosadas,…). Todo ello junto con una exhaustiva historia clínica nos darán la primera visión de nuestro paciente y de que espera el de nosotros como profesionales

Dentro de este tipo de tratamientos incluimos enucleación y eliminación de durezas, tratamiento de micosis, patología ungueal, alteraciones de la hidratación de la piel tanto por exceso de humedad como por exceso de sequedad.